El FC Barcelona logró una de las remontadas más memorables de la temporada al imponerse 4-2 al Atlético de Madrid en un encuentro de alto voltaje en el Estadio Metropolitano. El equipo de Xavi Hernández, que se vio dos goles abajo hasta el minuto 70, desató un vendaval ofensivo en el tramo final para darle la vuelta al marcador y consolidarse en la lucha por LaLiga.
El partido arrancó con un Atlético de Madrid decidido a imponer su ritmo y con una presión asfixiante sobre la salida de balón del Barcelona. La insistencia rojiblanca tuvo premio al filo del descanso cuando Julián Álvarez, con un disparo cruzado desde el área, batió a Ter Stegen para el 1-0. En la segunda parte, los colchoneros parecían encaminarse hacia la victoria con un gol de Alexander Sorloth en el minuto 70 tras un error defensivo culé.
Sin embargo, lo que parecía una noche triunfal para los de Diego Simeone se convirtió en una pesadilla. Apenas dos minutos después, Robert Lewandowski aprovechó un centro de Cancelo para anotar el 2-1 con una espectacular volea. El Barcelona no frenó su impulso y en el 78’, Ferran Torres conectó un preciso cabezazo tras una asistencia de Raphinha para igualar el partido.
Cuando todo indicaba que el partido acabaría en empate, el Barça mostró su instinto asesino en el tiempo añadido. Lamine Yamal, en el 92’, disparó desde la frontal del área y, tras un leve desvío en la defensa, el balón terminó en el fondo de la red para el 3-2. Con el Atlético completamente desmoronado, Ferran Torres cerró la goleada en el 98’ tras una contra letal.
Con este resultado, el Barcelona se mantiene en la pelea por el título, sumando 60 puntos e igualando al Real Madrid en la clasificación, aunque con un partido más. El Atlético, por su parte, sufre un duro golpe anímico, quedándose con 56 puntos y viendo cómo sus aspiraciones al campeonato se complican tras una semana difícil, que incluyó su eliminación en Champions.
La remontada no solo refuerza al Barcelona en lo deportivo, sino que también manda un mensaje claro a sus rivales: los culés no piensan rendirse en la lucha por LaLiga.